Je pense que j'ai fait un grand effort dans ma prémiere tentative. Je suposse que ca sera ainsi avec les entrées prochaines mais, au moins, je suis en train de faire l'effort, lequel je n'ai fait il y a longtemps. Décidement, j'ai besoin de practiquer ceux aspects il y a longtemps, mais je n'avais pas eu temps. Maintenant, je n'ai pas même temps, neanmoins, je prouve de me donner un peu de temps (de temps en temps). Ma capacité de parler sur 20 choses au même temps est en train de dispâraitre et, je ne sais pas si c'est pour l'heure ou la paresse, je ne peux pas me concentrer en rien. Je parle avec une amie que j'adore beaucoup. Je pense qu'elle est une des meilleurs et de plus sageses personnes que j'aie connu. il y a temps qu'elle m'a prêté quelques livres que j'ai presque fini. Avec cela je conclus ma seconde tentative.
Segundo intento
Je pense que j'ai fait un grand effort dans ma prémiere tentative. Je suposse que ca sera ainsi avec les entrées prochaines mais, au moins, je suis en train de faire l'effort, lequel je n'ai fait il y a longtemps. Décidement, j'ai besoin de practiquer ceux aspects il y a longtemps, mais je n'avais pas eu temps. Maintenant, je n'ai pas même temps, neanmoins, je prouve de me donner un peu de temps (de temps en temps). Ma capacité de parler sur 20 choses au même temps est en train de dispâraitre et, je ne sais pas si c'est pour l'heure ou la paresse, je ne peux pas me concentrer en rien. Je parle avec une amie que j'adore beaucoup. Je pense qu'elle est une des meilleurs et de plus sageses personnes que j'aie connu. il y a temps qu'elle m'a prêté quelques livres que j'ai presque fini. Avec cela je conclus ma seconde tentative.
Prácticando
La vida moderna de...¿de quién?
Tururururu
Inevitable
Después de hacerme tonto yo mismo, si es cierto lo que decías, y también lo que decías tú: hay cosas irreversibles, y hay realidades que tendría uno que aceptar porque duele más hacerse una idea que no tiene nada que ver con la realidad. Al menos ahora estoy en esa encrucijada, y es difícil ver la salida. Ni siquiera puedo buscar culpables, porque no los hay, simplemente son circunstancias adversas todas, aunque la verdad es que me pone triste el hecho de ser más un títere de las circunstancias que yo mismo elegí y a las cuales estoy atado que alguien que pueda decidir.
Me va a doler mucho cuando tenga que pasar lo que tiene que pasar, esas cosas “irreversibles” e “inevitables” de las que tanto hablas. Durante tanto tiempo has sido mi razón, y de pronto ahora aparece un horizonte en el cual no estás, o al menos no de manera física. Ahora son otras cosas, ahora todo es diferente, y es feo saber que además de que no se puede evitar el destino, ni siquiera se puede aprovechar el tiempo que falta para tratar de hacer el dolor menos profundo e intenso.
Esa es la palabra del dial: intenso. Tal vez estoy siendo muy intenso en lo que siento o digo, pero no encuentro otra manera en estos instantes de decir, sentir y hacer las cosas. Todo tiene que pasar, todo tiene que suceder en el mismo instante, todo como una de esas tragedias griegas donde los hombres son víctimas de los caprichos divinos, y donde todo se resuelve por un deus ex machina. No quiero eso para mí, quiero controlar al menos el poco tiempo que queda, pero es imposible, al menos a la manera como quiero. Y bueno, el dolor es algo “inevitable” (tú y tus frases de novela).
La fatiga
Tal vez estoy entrando en un círculo vicioso. No sé todavía muy bien de que se trata, pero la verdad es que no tengo ni ganas para pensarlo, sólo para sentirlo (ya para estarlo escribiendo es porque estoy haciendo un magnifico esfuerzo en tratar de pensar). Yo no sé si es porque me dé pereza pensar, o porque a mis dedos les dé pereza.
Igual son mis dedos, y mis ojos, y mis ganas, incluso mi imaginación está agotada. ¿Saben? Cuando iba a clases de italiano tenía una compañera que dejo de ir unas semanas, después volvió a asistir y nos contó cual fue la razón de su ausencia, pues resulta que le dio un bajón o un ataque o no sé qué cosa debido a fatiga mental. La verdad me extrañó saber que existiera algo parecido, y hasta la fecha todavía no me termino de creer si existe, es más, voy a ver si existe y ahorita sigo escribiendo.
Después de un ratote de sueño, acabo de checar lo de la fatiga mental. Pues resulta que si existe, y que es más común de lo que parece, y se presenta debido al exceso de trabajo en las personas que desempeñan alguna actividad que implique realizar esfuerzo intelectual como es la memorización, análisis, aprendizaje, etcétera.
Después de haber dormido no sé cuantas horas no se me ha quitado el sueño. No es exactamente sueño, es esa sensación rara como de insatisfacción pero sin sueño, como cuando uno siente lagañas en los ojos aun cuando sabes que ya no están ahí.
Lejanía
Como que me está doliendo la cabeza, probablemente se daba a la falta de sueño crónica de los últimos días, y ya no sé si tomarme una aspirina, un café, una cafiaspirina, una aspirina con café, o mandar todo a la chingada y dormirme 12 horas seguidas. Me gusta más la última idea, y seguro la aplicaría de no ser por toda la sarta de cosas que todavía me faltan por hacer.
Creo que ya nos llegó nuestro tiempo, y como que no me hago a la idea. No sé si el problema sea realmente sólo de mi percepción y mi falta de tolerancia y de adaptación a las nuevas circunstancias, pero muy aparte de eso, creo que lo que está pasando me está doliendo más de lo que quisiera aceptar y sentir. Cada vez es menos, cada vez más contabilizado, y cuando hay, simplemente pasa algo que termina dándole en la madre a la situación en específico. Es muy incómodo honestamente, y al parecer no hay manera de revertirlo. Como tú decías “creo que hay cosas irreversibles e inevitables”, y la verdad me duele darme cuenta de cuáles son esas cosas irreversibles e inevitables que ni tú sabías qué eran.
Al fin y al cabo, si no es hoy, será después, pero de todas maneras ahora si estaremos muy separados (léase el “muy” con una u muy larga), tal vez lo que está pasando es la manera más civilizada, o al menos la menos dolorosa de acostumbrarnos a algo que, aunque ya habíamos considerado, no teníamos idea de sus verdaderas implicaciones. Las cosas pasan por algo, y ese algo a veces es más incomprensible de lo que quisiéramos aceptar.
(Con razón de mis dolores de cabeza).